Energía, vitalidad, coraje, audacia. Favorece el campo profesional e ideológico.
Disarmónico: Temperamento irascible y discutidor, errores de valoración, impulsividad.
En tema masculino: Búsqueda de una compañera autónoma, fuerte y valiente. Existe la tendencia de estar tan influenciado por ésta, que se convierte en dominado.
En tema femenino: Fuerte deseo de independencia, oposición a los esquemas tradicionales, rechazo del papel de ama de casa.
Da un tipo de mente muy independiente y el nativo anhela el pavimentar el camino de su vida, tanto bueno como equivocado, por sí solo y es extremadamente propenso a resentirse de cualquier interferencia que tomen con él los demás. La persona es ambiciosa y agresiva pero falta de previsión, de modo que está expuesta a encontrarse con numerosos contratiempos. Sin embargo, esta posición da un coraje y una intrepidez grande y tales personas, por lo tanto, son vencidas difícilmente. Cuando han fracasado en una dirección inmediatamente buscan otra aventura y finalmente su persistencia extraordinaria las lleva a puestos sobresalientes, a menos que la Luna esté afligida; en este caso los nativos son propensos a elegir una ocupación después de otra sin tener tiempo a convencerse honradamente de su equivocación y buscar de labrar su porvenir en alguna de ellas.
Aries, gobernado por Marte, abre el Zodiaco. Aquí encontramos los impulsos primordiales de la vida, la fuerza impetuosa ansiosa por salir a la luz. Aries representa el comienzo de un desarrollo, y no se preocupa por lo pasado, a veces ni siquiera por lo presente. Contempla el futuro, y lo único que quiere es abrirse camino hacia delante.
En cambio, la Luna representa el pasado, nuestros hábitos y nuestras reacciones instintivas; es receptiva y pasiva, reflejando lo que recibe (como la luz de Sol). Por consiguiente, no se siente cómoda en un signo que se caracteriza por su cualidad extrovertida y activa, otorgándote una naturaleza inquieta e impaciente.
El resultado: eres un aventurero que busca constantemente nuevas experiencias, pero es probable que tu afán por la acción y el cambio oculte un miedo de establecer vínculos duraderos. Te resulta difícil reconocer el lado femenino de tu naturaleza y aceptar la responsabilidad por el bienestar de otra persona. Huyes del compromiso, porque no quieres sentirte atado emocionalmente.
jueves, 30 de julio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario